“Un día siendo influencer o creadora de contenido, como tú me quieras llamar”, empieza Mabell. En la descripción aclara que no todos los días se ven así, pero que siempre trata de ser organizada y disciplinada.
Mañana y tarde

Su día empieza despertando a las niñas y llevándolas al colegio. Después de eso, cuenta, casi siempre se duerme otro ratito, se levanta otra vez y se baña. Ese día pasó por correos a dejar unos paquetes que tenía pendientes.
En casa ya la esperaba la persona que le hace las uñas, y más tarde fue a recoger a las niñas al colegio. Mabell cuenta que es uno de los mejores servicios que puede tener. Para el almuerzo hubo carne asada, que según ella estaba deliciosa. Y vuelve a bañarse: “aquí hace demasiado calor y me baño todo el tiempo”.
Organizar, esperar y editar
Se puso a limpiar y a organizar su vanity de maquillaje, algo que prefiere hacer ella misma. Ese día, además, le avisaron que había llegado una cartera que llevaba mucho esperando.
Luego se secó el pelo y se sentó a editar: videos, borradores para enviar, correcciones y comentarios por contestar. Así se organiza más o menos su semana, explica: un día graba “full full” y el siguiente edita y envía borradores.
El café y la noche
Llegó la hora del café, con unas empanadas colombianas que les hicieron. Una de sus hijas tenía además el mantenimiento de su aparato dental. “Es increíble cómo pasa de rápido el tiempo”, dice al ver que ya era de noche.
Cuando las niñas se duermen llega su momento con su esposo: comida y los mojitos que él prepara. “Durante el día compañeros de trabajo, ahora esposos”, dice, y asegura que lo hacen todas las noches desde que se casaron.
Es el día de una creadora que, entre paquetes, uñas y comentarios, edita lo que otro día grabó.
Si quieres conocer otro lado de su historia, lee la Chanel 25 que Mabell esperó por meses.
Este artículo recoge lo que Mabell dijo en el video.
